| Caballo |
1906, 1918, 1930, 1942, 1954, 1966, 1978, 1990,
2002 |
Irreflexivo, artista, impetuoso,
simpático, elocuente, pasional, dominante.
El caballo es irreflexivo ya que se lanza hacia sus objetivos sin
darle más vueltas. Parece como si nunca hubiera tropezado en su
vida, ya que es capaz de estrellarse de vez en cuando y no por eso
perder su ansia de éxito y su ímpetu para conseguirlo.
Son más bien simpáticos.
Tienen tendencia a hablar desde el corazón y no piensan mucho lo que
dicen.
El caballo es el que en una fiesta cuenta los chistes, hace reir a
todos, aunque tenga que meterse con los defectos de alguno de los
presentes.
Las miradas asesinas de los demás es algo que no le preocupa ya que
sólo tiene tiempo de mirarse a sí mismo y cumplir con sus objetivos.
A pesar de eso, no actúa con mala intención, más bien, sus actos son
producto de la falta de responsabilidad, y, si se da cuenta de sus
errores, es capaz de pedir perdón y arrepentirse de verdad como un
niño. Les gusta no depender de nadie, por lo que si en su trabajo
tienen que aguantar a un jefe, lo llevarán muy mal.
Odiarán las órdenes de personas que consideran de peor categoría que
él, aunque éstas tengan cargos superiores. Por eso, estará como pez
en el agua como profesional independiente, como empresario o como
artista, dueño de su propia obra.
La parte que no le gusta es convencer a los demás de que lo que ha
hecho, es lo mejor y lo más perfecto. Aunque le encanta hablar y
hacerse notar, está tan convencido de lo perfecto de su trabajo, que
la evidencia le ciega y cree que puede cegar a los demás, por la
sola exposición ante sus ojos.
Les gusta la libertad y sentirse libres en espacios libres.
El hogar no es una palabra que encaje en sus ideales. Aunque es
feliz consigo mismo y encuentra ocupaciones que le entretengan,
siempre estará echando de menos salir con los amigos, ir a fiestas
(adora que le inviten) exhibirse, en definitiva. Le gusta el
movimiento, el cambio y tal vez el peligro.
Si le ofrecen un trabajo inestable, pero que le permite ascender en
la escala social o le pagan más dinero, se lanzará de cabeza sin
pensarlo dos veces.
En el deporte, es amante de los más arriesgados.
En el amor, desgraciadamente, sus impulsos hacen que elija las
parejas más inconvenientes.
Tal vez se enamore de alguien que vive en otra ciudad, o de alguien
al que seguro no va a volver en su vida. Y el caracter de sus
parejas suelen ser difíciles.
Es posible ver al caballo locamente enamorado de personas casadas.
El caso es buscar la emoción en cualquier momento. Sin embargo son
los primeros que desean estabilidad en una vida algo alocada, por lo
que la pareja que le atará será la que sepa encontrar el equilibrio
entre una vida monótona a la que agarrarse y unas escapadas a lo
desconocido. |